La TOXINA BOTULÍNICA TIPO A (Conocida comúnmente como BOTOX ® (la marca del primer medicamento de este tipo que se comercializó)), ha sido médicamente usada en enfermedades neurológicas para reducir la eslasticidad, en la Medicina Estética se viene aplicando desde hace 30 años aproximadamente para la eliminación de las arrugas faciales, la sustancia es inyectada en los músculos de la cara para producir la relajación o parálisis temporal de esos músculos y así desaparecer las arrugas.

El Dr. Marco Martínez tiene una experiencia de 15 años en la aplicación de la Toxina Botulínica logrando realzar la belleza perdida por el paso de los años producido por las arrugas faciales.

Se aplica la Toxina Botulínica Tipo A en las arrugas de: frente, patas de gallina (contorno de ojos), entrecejo, arrugas de conejo (parte superior de la nariz), punta nasal (elevar punta de la nariz), sonrisa gingival (muestra las encías), mejillas, mentón y cuello descolgado (técnica Nefertiti).

Que usos encuentro en la Toxina Botulínica?

Existen otras aplicaciones que han tomado fuerza por sus excelentes resultados para el control de la sudoración de manos y axilas, el manejo de la parálisis facial, el bruxismo y/o la hipertrofia mandibular con o sin dolor de la articulación o cefaleas producidas por el exceso de la musculatura del temporal y occipital.

Sus efectos se empiezan a notar al segundo día de aplicación y pueden durar de 3 a 6 meses. La Toxina Botulínica Tipo A se puede volver a aplicar en las mismas áreas, todas las veces que el paciente lo considere necesario para mantener ese brillo facial, que da lozanía y aspecto saludable, sus efectos siempre serán reversibles.