El dióxido o anhídrido de carbono es un gas natural, se produce en cada una de las células de los organismos vivos como consecuencia del metabolismo celular y lo exhalamos cada vez que respiramos. Desde el siglo pasado viene aplicándose para aliviar problemas circulatorios y de piel.

La técnica que utiliza el dióxido de carbono de aplicación subcutánea se conoce como Carboxiterapia y está bastante difundida en el continente Europeo y Asia; desde algunos años está entrando con fuerza en Latinoamérica.

Tiene un efecto vasodilatador y regenerador del colágeno mejorando problemas como la obesidad, celulitis, alopecia, estrías, cicatrices y en rejuvenecimiento facial, se aplican diferentes volúmenes dependiendo de la zona, se inyecta en forma subcutánea.

Usos de la Carboxiterapia

Con este tratamiento se estimula naturalmente el metabolismo aumentando la micro-circulación, y promoviendo la eliminación de toxinas al tiempo que ayuda a bajar de peso. Los primeros resultados se observan de inmediato: la calidad del tejido mejora, la piel se vuelve más lisa y las zonas afectadas se vuelven más delgadas.

  • Acelera y mejora el metabolismo.
  • Oxigena los tejidos y genera nuevos vasos sanguíneos.
  • Reactiva y rejuvenece las células.
  • Mejora el pronóstico post operatorio.
  • Ayuda al cierre de heridas.
  • Disminuye dolores articulares.
  • En la aplicación tendrás una sensación de comfort, gracias al calentamiento del gas.